última actualización: Jueves 9 de Febrero de 2012  
 
 
 
 
             
   
La alimentación ecológica, y por ende la biológica u orgánica, no es una cuestión política, ni religiosa, ni de sexo o edad, se trata de una cuestión social que nos atañe y es responsabilidad de todos y cada uno de nosotros.

Cada vez más personas se interesan por la alimentación ecológica, y aunque en España las cifras de consumo sean muy bajas con respecto al resto de Europa; 0,9% de la población española y entre 6% y el 15% en el resto de Europa (según datos del M.A.R.M. - Ministerio de medio ambiente y medio rural y marino de 2006), poco a poco nos preocupamos más, por la alimentación sana y consciente.

Comer ecológico es vivir sano, y la ganadería y agricultura ecológica juegan un papel determinante porque…

  • Producen alimentos saludables, ricos en nutrientes y más sabrosos.
  • Protegen la salud de los agricultores.
  • Fertilizan la tierra y frenan la desertificación.
  • Favorecen la retención del agua y no contaminan los acuíferos.
  • Fomentan la biodiversidad.
  • Mantienen el hábitat de los animales silvestres.
  • No despilfarran energía.
  • Preservan la vida rural y la cultura campesina.
  • Son socialmente más económicos.
  • Permiten una verdadera seguridad alimentaria.
  • Impulsan la creación de puestos de trabajo.
  • Devuelven al campesino la gestión de sus tierras, sin dependencias.
 
La producción ecológica hace un uso responsable de la energía y de los recursos naturales, por esta razón, la agricultura y ganadería ecológica, son buenas para la naturaleza y son buenas para ti. No permitas que desaparezcan.


Sin lugar a dudas, el futuro pertenece a los alimentos ecológicos certificados, por eso trabajamos día a día para poder entusiasmar a más personas, pero no olvides que tú eres el eslabón imprescindible para no romper la cadena, y en ti está la decisión final.